La enseñanza de la Historia (el ciclo del caucho en el Perú) en la educación Primaria mediante la lectura interdisciplinaria de la novela infantil Nina y el barco fantasma de Ricardo Vírhuez Villafane
Ponencia presentada durante el VI Congresso Latino-Americano de Compreensão Leitora. VI Conlacol. Formosa, Goias (Brasil). 04-06 setiembre 2013.
Magaly Robilliard Ferreyra / Lima
I. Introducción
La presente ponencia intenta reflexionar sobre dos cosas: 1) Presentar una obra literaria como instrumento para la enseñanza de la Historia, tal como lo aplico en mi labor docente a alumnos de educación Primaria en el Perú, y 2) Proponer este método como forma complementaria de enseñanza de la Historia aprovechando los beneficios del Plan Lector y de la animación de la lectura(1).
Para lograr estos propósitos, analizaré la novela breve titulada Nina y el barco fantasma(2) del escritor peruano Ricardo Virhuez Villafane, y explicaré la relación existente entre Historia y Literatura.
II. El conocimiento interdisciplinario: la Historia y la Literatura
A menudo la Literatura es la meta o el objetivo supremo de una disciplina, ya sea en el curso de Comunicación Integral o lo que antes se llamaba Lengua y Literatura, o simplemente Comunicación. La enseñanza de la Literatura aspira a que el estudiante lea y comprenda un texto literario y comparta los valores estéticos presentes en la obra. En nuestro caso, nuestra meta no es alcanzar únicamente la experiencia literaria, sino también, mediante la Literatura, llegar al conocimiento de la Historia.
Unimos dos materias para alcanzar conocimientos complementarios. A ello llamamos experiencia interdisciplinaria, porque nos permite aprovechar el texto en su aspecto artístico, y sacar de él elementos que nos ayuden a comprender la Historia, como un todo relacionado.
Sin embargo, esta apreciación nos permite una primera contradicción: mientras la Literatura es ficción, es decir, creación o invención subjetiva del escritor, la Historia aspira a la objetividad y la verdad de contar hechos que podemos verificar como reales. ¿De qué manera pueden unirse ficción y verdad en el salón de clases?
En primer lugar, anotemos el hecho que la forma tradicional de enfocar la relación entre Historia y Literatura descansa en dotar a las obras literarias de un “contenido histórico”; es decir, que son representaciones de una época y por tanto cualquier obra de cualquier época nos informará, de alguna manera, de los hechos, sentimientos y emociones de ese tiempo. En ese sentido, leer a Homero nos trasladará a la Grecia clásica, tanto como leer la novela El mundo es ancho y ajeno de Ciro Alegría nos llevará al mundo de la feudalidad en el Perú y su sistema de injusticias. Toda obra carga los elementos históricos de su tiempo, sea cual fuere las anécdotas que cuente.
Como explica Jimena Pizarro Bauman(3) respecto de la relación entre Historia y Literatura:
Ahora bien, ¿por qué Literatura e Historia? La Historia se interesa por las estructuras y procesos de la sociedad, por el devenir de los hechos que dan lugar a procesos de continuidad y ruptura en el desarrollo de la humanidad; por su lado, la Literatura, en tanto manifestación artística, refleja el sentir y los valores e ideales de una época. Ambas disciplinas se interrelacionan y contribuyen a la comprensión de un contexto sociohistórico específico. Por ello, debido a esta mutua interdependencia, el texto literario puede y debe ser estudiado como producto y, a la vez, factor determinante de la mentalidad y la cosmovisión de una cultura y momento histórico. Así, las innovaciones en el campo del arte y, por ende, en la Literatura, suelen ser un reflejo de procesos de cambios sociales e ideológicos. Quien quiera aproximarse a las sociedades del pasado, no debe desestimar la obra literaria como una posible fuente”.
La otra manera de entender la relación entre Historia y Literatura es la aquí me interesa exponer: determinadas obras literarias poseen contenidos históricos que, aun cuando no sean propiamente verídicos (en el sentido de hechos reales), nos informan sobre acontecimientos sociales que al maestro interesa estudiar y exponer como contenidos de Historia. Por ejemplo, enseñar la invasión napoleónica a Rusia mediante la formidable novela Guerra y Paz de León Tolstoi, la guerra de secesión norteamericana mediante la novela Lo que el viento se llevó de Margaret Mitchell (llevada al cine con tremendo éxito), o para citar algo más cercano, la rebelión de Canudos en Brasil mediante Los Sertones de Euclides Da Cunha y La guerra del fin del mundo de Mario Vargas Llosa.
Como señalé anteriormente, no se trata de que estas novelas contengan la verdad histórica. De lo que se trata es que mediante la ficción literaria nos lleven de la mano hacia acontecimientos históricos que sí podemos comprobar, verificar y explicar a los estudiantes lectores. Si los libros citados son ejemplos para hechos históricos conocidos por todos, además de ser lecturas para adultos y jóvenes, ¿qué libros serían los pertinentes para la enseñanza de la Historia a los niños de educación Primaria? Mi propuesta, para la enseñanza del ciclo del caucho en el Perú, es la novela infantil y juvenil Nina y el barco fantasma, de Ricardo Vírhuez Villafane.
III. El Plan Lector en el Perú
Desde el año 2006, el Perú cuenta con un sistema de acercamiento a la lectura llamado Plan Lector, como respuesta a pruebas internacionales que ubicaban a nuestro país entre los últimos lugares de comprensión lectora a nivel mundial. La ley lo define de esta manera:
El Plan Lector es la estrategia pedagógica básica para promover, organizar y orientar la práctica de la lectura en los estudiantes de Educación Básica Regular. Consiste en la selección de 12 títulos que estudiantes y profesores deben leer durante el año, a razón de uno por mes(4).
Pese a que muchos colegios han implementado la lectura de un libro por mes, por lo menos en los 9 meses de clases efectivas, algunos colegios solo lo han hecho con un libro por bimestre, y a veces, un libro por semestre al año.
Independientemente del cumplimiento o incumplimiento de esta norma del Plan Lector, lo cierto es que contamos con esta herramienta para fomentar la lectura y en la mayoría de colegios ha dado buenos resultados. Y los libros que llegan a manos de los niños son de todo tipo y de diversa calidad gráfica y literaria: desde libros de autoayuda, que revela más los conflictos emocionales del maestro que los intereses de lectura del estudiante, hasta libros propiamente literarios e inquietantes que los ganan para la lectura, y que son realmente lo que nos interesa descubrir y trabajar.
La mayoría de autores que se han especializado en escribir libros para niños, o literatura infantil, han desarrollado los relatos orales de las culturas andina y amazónica adaptándolos a un lenguaje sencillo y de puro divertimento; otros han optado por la pura fantasía y la mayoría por historias aleccionadoras y moralizantes. Las historias de ciencia ficción, de terror y de aventuras son las menos numerosas, pese a que cuentan con las preferencias lectoras de los niños. En este punto podemos anotar las historias que recogen las tradiciones orales peruanas de Oscar Colchado Lucio, y las que recrean en clave de divertimento las aventuras infantiles y juveniles de Jorge Eslava, dos de los escritores para niños más conocidos en el Perú.
4. La ficcionalización de un hecho histórico
La novela para niños Nina y el barco fantasma del escritor peruano Ricardo Vírhuez Villafane es parte de una saga que cuenta con dos títulos anteriores: Nina y la casa abandonada (2010) y Nina y los yanapumas (2011), y anuncia en total una docena de títulos. En esta saga, Nina, la protagonista, es una jovencita que estudia en una escuela estatal y participa de aventuras extraordinarias en diversos escenarios. Por ejemplo, en la novela breve Nina y la casa abandonada se enfrenta a fantasmas que tratan de vengar las acciones que curas y monjas llevaban a cabo en el siglo pasado contra los niños rebeldes, torturándolos y castigándolos incluso hasta la muerte. Mientras que en Nina y los yanapumas se mezcla la fantasía de los yanapumas (otorongos negros que, según la tradición amazónica, solo devoran el cerebro de sus víctimas) con una denuncia social contra militares y policías que suelen asaltar a los buses en las carreteras solitarias de nuestro país.
En el caso de la novela que nos interesa, Nina y el barco fantasma, los discursos se abren en un abanico lúdico breve pero intenso. Como jugando, lo que es solamente una aventura viajera se convierte en una aventura fantasmagórica; y es más, en una aventura al interior de uno de los ciclos sociales más terribles para el país, como lo fue la explotación cauchera y su consecuencia de riqueza económica para los caucheros y la sobreexplotación y la muerte de alrededor de 30 mil indígenas y obreros esclavizados. Esta novela no narra un hecho histórico determinado, pero nos acerca a él con tanta intensidad que cualquier lector infantil queda informado de esta parte terrible de nuestra historia, y sacudido por una trama que trata por todos los medios de atrapar al lector. Veamos la secuencia de esta historia.
5. Nina y el barco fantasma.
La novela Nina y el barco fantasma, la tercera dentro de la saga de Nina, fue publicada en Lima el 2012. Su autor, Ricardo Vírhuez Villafane, nacido en Lima en 1964, estudió Derecho y Ciencias Políticas, y posteriormente Lingüística, en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Desde muy joven se dedicó a la literatura, obteniendo a los 17 años sus dos primeros premios nacionales de literatura, en cuento y ensayo. Ha publicado aproximadamente 25 títulos, la mayor parte novelas infantiles y juveniles, y sus características más resaltantes son el trabajo con tradiciones orales amazónicas y andinas, la preocupación social de sus historias y la insistencia en la interculturalidad como columna vertebral de toda su narrativa. Nada más sobre el autor. En cuanto a Nina y el barco fantasma, podemos dividirla en los siguientes momentos:
5.1. El encuentro. Nina y Dante, dos jóvenes estudiantes, se encuentran en Pucallpa, una ciudad amazónica del Perú, y con sus respectivos padres emprenden viaje en lancha hasta Iquitos. Cabe aclarar que estos personajes se conocieron previamente en la novela anterior Nina y los yanapumas. Cuando el barco se detiene a recoger carga en una ciudad llamada Contamana, los jóvenes bajan a admirar la ciudad, y luego de un breve paseo regresan a la lancha. Es entonces cuando descubren el primer elemento de sorpresa y de misterio del libro: no se encuentran en su lancha y con sus padres, sino en otra lancha, oxidada y ruinosa, que enseguida descubren es el barco fantasma de las leyendas amazónicas.
5.2. La leyenda del barco fantasma. En la Amazonía peruana, como probablemente en muchas ciudades marítimas y lacustres del mundo, la leyenda del barco fantasma alimenta los relatos de misterio de muchas generaciones. Tiene diversos componentes, como estar poblado por fantasmas, navegar indefinidamente sobre las aguas y recoger pasajeros en el camino que finalmente perderán la vida sin poder escapar. En la novela que nos ocupa, el barco fantasma tiene todos estos elementos, y una característica adicional que la hace útil para los fines de la narración: los fantasmas que la habitan son los espectros de caucheros, sus familias y los indígenas a quienes esclavizaron y mataron. Nina y Dante, los jovencitos asustados, descubren el papel de cada personaje con terror y sorpresa: un patrón cauchero que asesina a un indígena, una hermosa mujer ataviada con ropas de la época en medio de un baile de salón al interior del barco, indígenas encadenados dentro del barco que luego se rebelarán, y hasta un niño aterrorizado que pertenecía a una época posterior al tiempo primigenio de la lancha fantasma, que había subido por error al barco y ahora estaba atrapado, sin poder salir, aunque ya solo era espectro y no un ser vivo. Ante el descubrimiento de estos hechos, Nina explica: Se trata “de un barco condenado, un barco maligno que recorre los ríos de la Amazonía castigado por sus crímenes durante los tiempos del caucho”(5).
5.3. El desenlace. Luego de pequeñas peripecias para escapar, los chicos logran lanzarse al turbulento río Ucayali abrazados a bolas de caucho para no ahogarse, y de esa manera ganan la orilla. Lo que ocurre en el barco es de pesadilla: los indígenas al interior del barco y los que esperan afuera, camuflados entre los árboles, atacan la nave con flechas y lanzas y logran incendiarla. La lancha se convierte en una masa de fuego y termina hundiéndose en el río. Pero al poco tiempo vuelve a la superficie, remozada, para repetir la historia indefinidamente. La explicación de Nina sobre el ciclo cauchero, expresada en diversos diálogos, es contundente: “El caucho abundaba en la selva, y llegaron gente de todo el mundo para explotarlo. Pero para hacerlo, esclavizaron a miles de indígenas. Los hacían trabajar sin comer, los torturaban, los castigaban y los asesinaban sin asco. Solo les interesaba el caucho… Murieron más de treinta mil indígenas. ¿Te imaginas? Los caucheros asesinaron a más de treinta mil personas, a niños y mujeres, a ancianos y jóvenes”(6). Hasta aquí, la explicación de Nina es un resumen del contexto histórico de la ficción. Nina ha dejado de ser un personaje más y se ha convertido en la portadora de la verdad histórica comprobable, verificable. Si bien es cierto no existen cifras exactas sobre las víctimas de la explotación cauchera, la cifra aproximada que se maneja pertenece al informe de Roger Casement de 1912: en 12 años de explotación cauchera se habían producido 4,000 toneladas de caucho, por un valor de 1’500,000 libras esterlinas y 30,000 indígenas asesinados(7).
La colonización y producción cauchera en el Perú comienza al poco tiempo de iniciada la República: la legislación inicial es de 1832, con el presidente Agustín Gamarra; luego hubo muchos incentivos de colonización, y ya en 1853 Perú exportaba a Brasil 5,565 kilos de goma elástica(8). Pero fue a partir de 1880, con el surgimiento del cauchero Carlos Fermín Fitzcarrald y hasta 1920 en que los precios de la goma caen definitivamente, bajo el dominio de Julio César Arana, en que la producción de caucho y shiringa se acelera y logra cifras de producción nunca antes vista. Es bueno acotar dos cosas en este punto: la sobreexplotación cauchera y la semiesclavitud de los indígenas fue común entre todos los caucheros de los países amazónicos, como Perú, Brasil, Colombia y Bolivia; y que Fitzcarrald y Arana no fueron los únicos caucheros peruanos: hacia 1904, existían 93 fundos caucheros, cada uno con su respectivo dueño, que a su vez poseían 1,960 estradas o zonas de explotación(9).
5.4. Rebelión indígena. Hay una pregunta latiendo en este punto de la exposición: ¿hubo levantamientos indígenas contra los caucheros? ¿La muerte de los caucheros a manos de los indígenas y el hundimiento del barco nos remite a algún hecho real? La única rebelión indígena recogida y documentada pertenece al líder uitoto Yarocamena, que en 1917 se rebeló contra la Casa Arana, aunque sin buenos resultados(10). También es bueno señalar que diversos informes de caucheros referían de ataques esporádicos de los indígenas, que muestra un estado de conflicto permanente. En cuanto al barco hundido, la historia oficial refiere que Carlos Fermín Fitzcarrald, conocido como el “Rey del Caucho”, murió en 1897 cuando se hundió su barco en las aguas turbulentas de la correntada Mapalja, en el río Urubamba(11). No cabe duda de que el autor de Nina y el barco fantasma ha unido estos elementos para trasladar la rebelión indígena contra el barco del cauchero, que se convertiría, por obra de la ficción narrativa, en el errante barco fantasma de los ríos amazónicos.
5.5. Entre la ficción y la realidad. He realizado una breve comparación entre los hechos contados en la novela y los datos históricos. Comprobamos que la ficción narrativa solo es una puerta abierta para darnos información e invitarnos a la investigación. Pese a las cifras catastróficas en cantidad de víctimas, se trata de una historia poco conocida en nuestro país, y completamente ausente de la enseñanza en la escuela. La novela, por tanto, tiene doble mérito: romper con el silencio de la historia oficial, y mostrarnos un país mucho más complejo y con más historia de lo que creíamos. Curiosamente, este silencio no es ajeno a la novela. El personaje Dante, casi al final del libro, reflexiona sobre lo vivido y dice: “A mí me molesta no saber, enterarme de estas cosas así, con tanta sangre, y en medio de un barco fantasma”. Y su reflexión culmina con una pregunta que a estas alturas del libro es bastante pertinente: “¿Nos ocultan la verdad, Nina? ¿Nos esconden nuestra historia?”(12).
Conclusiones
Para terminar, debo señalar que Nina y el barco fantasma no solo es una novela de aventuras y un libro que nos cuenta hechos históricos de manera entretenida, en medio de fantasmas y espectros; también es una historia de amor entre Nina y Dante, un amor sugerido, apenas anunciado, cuyo desenlace nos deja con la emoción en la punta del gusto.
Y no solo eso. También nos da una advertencia. Cuando ya pasó todo y los protagonistas vuelven a su lancha verdadera, con sus padres y los demás pasajeros, como si nada hubiese pasado, observan, solo para sus ojos, el barco fantasma que se desliza por las aguas del enorme río Ucayali. Y ven sobre la cubierta del barco a un padre con su hijita que acaban de subir y, tal vez, no puedan escapar nunca más. Esa es la advertencia: que si no aprendemos de nuestro pasado la historia puede repetirse, una y otra vez, interminablemente.
Notas
(1)El primer trabajo en el que reflexiono sobre la importancia de la promoción de la lectura es mi tesis para optar el título de Profesora de Educación Primaria: Taller de creación literaria para los alumnos de 4° Grado de Educación Primaria Vespertina del C.E. 60060 de Iquitos. Instituto Superior Pedagógico Público “Loreto”. Iquitos, 1998.
(2)Virhuez Villafane, Ricardo: Nina y el barco fantasma. Lima: Pasacalle, 2012.
(3) Pizarro, Jimena; Morimoto, Lourdes; y Michele Montauban: “Literatura e Historia: juntas en la formación de mejores seres humanos”. Web: 31/08/2013. http://www.saberescompartidos.pe/humanidades/literatura-e-historia-juntas-en-la-formacion-de-mejores-seres-humanos.html
(4) Plan Lector: Resolución Ministerial Nº 0386-2006-ED. Normas para la organización y aplicación del Plan Lector en las Instituciones Educativas de Educación Básica Regular, del 04/07/2006.
(5) Virhuez, p.34
(6) Virhuez, p.35-36
(7) Pennano, Guido: La economía del caucho. Iquitos: Ceta, 1988. p.167.
(8) Pennano, p.157.
(9) Pennano, p.172
(10) Pineda, Roberto: “Historia oral de una maloca sitiada en el Amazonas”. Anuario Colombiano de Historia Social y de la Cultura – Volumen 16-17, pp.163-182. Web: 31/08/2013. http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/revanuario/ancolh16-17/articul/art7/art7a.pdf
(11) Valdez, Zacarías: El verdadero Fitzcarrald ante la Historia. Iquitos: El Oriente, 1944. pp.40-41.
(12) Virhuez, p.62.
Bibliografía.
Pennano, Guido: La economía del caucho. Iquitos: Ceta, 1988. P.167.
Pineda, Roberto: “Historia oral de una maloca sitiada en el Amazonas”. Anuario Colombiano de Historia Social y de la Cultura – Volumen 16-17, pp.163-182. Web: 31/08/2013. http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/revanuario/ancolh16-17/articul/art7/art7a.pdf
Pizarro, Jimena; Morimoto, Lourdes; y Montauban, Michele: “Literatura e Historia: juntas en la formación de mejores seres humanos”. Web: 31/08/2013. http://www.saberescompartidos.pe/humanidades/literatura-e-historia-juntas-en-la-formacion-de-mejores-seres-humanos.html
Plan Lector: Resolución Ministerial Nº 0386-2006-ED. Normas para la organización y aplicación del Plan Lector en las Instituciones Educativas de Educación Básica Regular, del 04/07/2006.
Robilliard Ferreyra, Magaly: Taller de creación literaria para los alumnos de 4° Grado de Educación Primaria Vespertina del C.E. 60060 de Iquitos. Instituto Superior Pedagógico Público “Loreto”. Iquitos, 1998. Tesis para optar el título de Profesora de Educación Primaria
Valdez, Zacarías: El verdadero Fitzcarrald ante la Historia. Iquitos: El Oriente, 1944. pp.40-41.
Virhuez Villafane, Ricardo: Nina y el barco fantasma. Lima: Pasacalle, 2012.

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