domingo, febrero 08, 2015

"El deseo de Berenice" de Helmut Jerí Pabón

César A. Espino León
(Universidad Nacional Federico Villarreal)

Esta vez Helmut Jerí Pabón (Coracora, 1982) nos presenta su novela breve titulada El deseo de Berenice (Paracaídas, 2013). Dicha novela consta de dieciocho capítulos y contiene dos historias que en un momento serán alternas, a medida que la lectura prosigue el lector llegará a un final inesperado. La historia empieza ya con los hechos sucedidos a Berenice y su busca de venganza, que a mitad de la novela, será narrada. No se presenta una exuberancia verbal, hay uso del lenguaje coloquial, conciso lleno de sarcasmo y humor.
Desde el primer capítulo y párrafo hay un indicio en estado de suspenso que nos describe cierta celebración que, a medida que la trama va desarrollándose, será puesta al descubierto muy a la medida del estilo ribeyriano. Los personajes están desarrollados psicológicamente. Por un lado tenemos a Remigio Figueroa, el alcalde del pueblo, que vive atemorizado por el mal manejo político que ha realizado, pero bastará que sea el “elegido” de Dios para que pueda apaciguar los atrincheramientos de la comunidad. Por el otro lado, tenemos a Berenice Ramírez, una joven muchacha humilde del pueblo que ha sido criada por su madre soltera. Ante la muerte de su madre, Berenice tiene que afrontar la cruda realidad. Esta joven protagonista no tiende a ser caracterizada como personaje doméstico y pasivo, más bien es activo y su cuerpo será testimonio de una sociedad desbocada al placer sexual así como testimonio de la corrupción política e hipocresía eclesiástica. Este personaje femenino es que el dará rienda suelta a la trama y, mediante sus acciones, finiquitará su fiel venganza contra el alcalde del pueblo. Por último, tenemos al sacerdote que se figura como una institución religiosa en decadencia y que mediante el uso de artimañas y creencias de fe, someterá al alcalde del pueblo bajo un régimen de acto de solidaridad: donación de dinero.
Uno de los temas que se desarrolla en la novela es la hipocresía que se representa en la religión católica y esta toma dos perspectivas: la conveniencia y la fe. La conveniencia se debe a que la iglesia necesita de las “donaciones” con tal de descifrar un milagro o problema acaecido por el creyente. Es así que sobrevivirá y permanecerá en la sociedad instaurando sus posturas. Por eso los feligreses al cometer un acto impuro o desleal sienten que son culpables y que necesitan el perdón a través de un intermediario sacerdotal:
            “- Padre, ¿y eso sería pecado? Si fue casual, ¿qué debo hacer, cómo hago                   para que Diosito me perdone si maté al Espíritu Santo?
           - Bien, podrías empezar dejando una generosa donación en la urna que está al lado del altar, de esa forma tal vez las almas de los pobres, que son los predilectos del Señor, intercedan ante Él y logres su perdón.” (Jerí, 2013, p. 24)

Sin embargo, el tema con mayor relevancia es la corrupción que se ha institucionalizado desde el lado eclesiástico y político. Ambos representan la decadencia de un pueblo sin escrúpulos, sin esperanza, sin progreso que está siendo manipulado por un capitalismo avasallante que va carcomiendo la moral de las personas que viven en la sociedad. Siendo la acción la elección de un candidato que se dice ser del pueblo, pero que bajo la fachada de una política transparente se siguen realizan los actos más bochornosos en nuestro país.

En conclusión, el autor nos hace llegar una obra donde la credulidad hacia la fe va a abrir un trecho de desequilibrio político y emocional en las personas, que  irán deshumanizándose mediante sus acciones, reflejando así la decadencia de las instituciones instauradas a través del tiempo.