sábado, octubre 09, 2010

Pakasqa Takiyniykuna


Escribe: Fernando Chuquipiunta Machaca

Feliciano Padilla Chalco (Puno, 1944) es uno de nuestros escritores multifacéticos más celebrados por la crítica regional y más reconocidos de la crítica nacional. Sus obras literarias han recibido diversos reconocimientos, entre los cuales destacan las menciones honrosas del Premio Copé (1992 y 1996) y primer premio del Canto al Lago (1999). Luego de haber publicado la novela !Aquí están los Montesinos! (San Marcos, 2006), el escritor Feliciano Padilla Chalco nos sorprende nuevamente con “Pakasqa Takiyniykuna” (Ornitorrinco Editores, 2009), poemario que universaliza los valores de la cultura andina, expresando hondos sentimientos dentro de un concierto de voces y signos, cuyas raíces se nutren del manantial más genuino del alma quechua-hablante.

De esta manera, “Pakasqa Takiyniykuna”-mis cantos ocultos- , es un hermoso libro de poemas y un verdadero hito de la poesía quechua altiplánica porque no sólo recupera la memoria ancestral, sino también los valores de la cultura andina y sobre todo la tradición del Ande con que se escribe esta clase de libros. Feliciano Padilla Chalco tuvo la gran osadía de publicar un trabajo literario, al parecer trabajado durante varios años, y eso le da la prioridad necesaria para ser considerada en una educación intercultural por el bienestar de la educación puneña. Asimismo, se debe subrayar que Feliciano Padilla escribe desde eje a la periferia. Ese hecho nos parece aleccionador para hoy y para mañana.

En síntesis, “Pakasqa Takiyniykuna” es un valioso poemario que se sostiene en las reminiscencias del autor, como procedimiento de construcción textual y en el alma andina en tanto aborda con profundidad las interpretaciones cosmogónicas que nos permite develar nuestra identidad cultural. Así como, es necesario señalar que este hermoso trabajo del renombrado escritor Feliciano Padilla Chalco, a través de sus versos, manifiesta una preocupación por el destino de su pueblo y expresa su constante compromiso con la literatura y con los signos de la hora actual al que estamos sumidos. Esta obra es un fruto más del fecundo faro del Altipampa. Felicitación profesor Padilla.

LA POESÍA EMERGENTE DE BORIS ESPEZÚA SALMÓN


Por: Fernando Chuquipiunta Machaca

Desde hace buen tiempo, Boris Espezúa Salmón publicó su último libro de poemas "Tiempo de Cernícalo", que tuvo una grandiosa acogida por parte de la crítica nacional, y asimismo se mostraba como un poeta integral, capaz de crear versos breves e intensos, con un lenguaje muy metafórico. Pero esta vez, Boris Espezúa Salmón se sumerge en el universo de los derechos humanos con La Protección de la Dignidad Humana (Editorial Adrus, 2008), nuevo libro donde escribe reflexiones sobre diversos temas del aspecto constitucional. Conversamos con él para conocer su opinión acerca de la importancia que tiene la poesía en Puno, la situación de la literatura actual en nuestro entorno social y sobre todo la nueva hornada de jóvenes talentosos puneños aparecida en los últimos años.

¿Qué es la poesía?


- La poesía es un compromiso visceral entre el poeta, la belleza de la palabra y la vida. Y en el correr de la práctica poética se va adquiriendo el compromiso social y personal con la obra. La poesía es fundamentalmente la expresión del ser ante el cosmos, es el arte de hacer belleza y conciencia con la palabra.

¿Se considera usted ser un poeta en Puno?

- Considero que estoy en proceso de serlo, cuando haya escrito y publicado mi obra fundamental estaré convencido o no de serlo.

¿Existe alguna diferencia entre la poesía clásica y contemporánea?

- El tiempo. El clasismo siempre será parte de la tradición, y el contemporáneo parte de la novedad. La diferencia siempre existirá, ninguna es mejor o peor cosa que la otra, solo es un asunto de puntos de vista y de ubicación de tiempo.

¿Cuáles son las nuevas tendencias literarias?

- Aparte del Surrealismo, las corrientes Deconstructivistas, no se conoce más, lo que no significa que lo nuevo también sea la mezcla de la tradición y lo innovador, que es también una forma de ser moderno.

¿La escena política está inmersa en la poesía peruana?

- Es parte de la formación y de la expresión. Pero, no debe ser un estilo y prioridad expresiva, debe ser su contenido, su fundamento, dicho con belleza, humor, metáfora, sin panfletarismos, ni demagogias. La poesía de Vallejo es poesía política por ejemplo.

¿Qué poetas te han formado?

- Los autores que leí fueron clásicos: Rubén Darío, Becker, Neruda. Después leí a todos los surrealistas y descubrí a Carlos Oquendo de Amat, a Alejandro Peralta y al propio Churata. Ahora me interesan los poemas de Jorge Luis Borges, Mario Benedetti, Lautreamont y de mi gran amigo Tulio Mora. Los que te influyen tienen su momento, cuando se trata de búsqueda, y cuando se trata de mayores compromisos temáticos, son permanentes como Vallejo, Octavio Paz o Baudelaire en mi caso.

¿Qué proyectos tienes para más adelante?

- Tengo en proyecto el poemario “Gamaliel” que deberá salir a fines del presente año y otro libro en prosa poética, sobre la interculturalidad del país, que espero que salga en el 2010.

¿Algún mensaje para los nuevos poetas en Puno?

- El abordar la poesía no es ocasión, ni buena intención, es transpiración y convicción. Se aborda con el cerebro y corazón, y con el compromiso permanente de seguir hasta el final. La poesía para los jóvenes debe ser complementaria a su realización y a su formación académica, después de ser una vocación, que termine siendo parte de su vida y de su razón de ser, aquél que crea que la poesía es inspiración de momentos, no hace bien a la poesía, la poesía no quiere que lo lloren, quiere héroes que lo enaltezcan.

Por último, ¿conoce usted la producción poética en Huancané?

- La poesía huancaneña tiene tradición poética, tiene exponentes como José Luis Ayala Olazával, Gloria Mendoza Borda, Julio Aberlado Luza Gironzini, Juan Celso Carpio Carpio, Leoncio Luque Ccota, Fidel Mendoza Paredes, Gabriel Apaza Mamani y Fernando Chuquipiunta Machaca que deben ser íconos para las nuevas generaciones. Su escenario natural y carácter festivo de Huancané le da ingredientes mayores para que la gente haga arte. Es la nueva generación la que tendrá que llevar a Huancané a otro pedestal que no sea sino de ser uno de las mejores provincias de Puno, que como alguna vez fue Juli o Pomata, dieron mucho aporte cultural a Puno y al país.

DATOS BIOGRÁFICOS:

Boris Espezúa Salmón (Juli - 1960) Ha publicado los siguientes libros: A través del ojo de un hueso, Transito de Amautas, Alba del Pez Herido, Tiempo de Cernícalo y La Protección de la Dignidad Humana. Poemas suyos han sido traducidos al inglés y francés, por John Oliver Simón y Montserrat Fito respectivamente.

viernes, octubre 08, 2010

CRÓNICA DE UNA CONFERENCIA DE MARIO VARGAS LLOSA A ORILLAS DEL MAR


Escribe Ángel Gavidia


Ayer estuve en la playa de Huanchaco. Fue desde las 6pm hasta las 9pm. Cuando digo playa, me refiero literalmente al arenal que tiene como límite próximo el mar. Asistí a la conferencia Secretos de un novelista que dio Mario Vargas Llosa.

Comenzó elogiando el escenario. Dijo que el más bello lugar donde le ha tocado conferenciar ha sido la Huaca del Sol y la Luna, hacen ya varios años también en ocasión a una feria del libro acá en Trujillo; pero que este escenario, si no era igual era también bastante hermoso. Dijo que hablar en escenarios como estos tiene la ventaja de que si la conferencia es aburrida el público se divierte mirando lo majestuoso del lugar. Después de ese preámbulo y haciéndome recordar las ya lejanas lecciones escolares que uno debía decirlas de memoria y desde el título, el escritor recitó: “Secretos de un novelista” y arrancó

Utilizó un método interesante. Se dividió en dos: en un periodista que interrogaba inclemente y hasta irrespetuosamente al escritor Vargas Llosa y en el novelista MarioVargas Llosa.

El “periodista” preguntó: “¿Cómo escribe, señor Vargas Llosa?”.Vargas Llosa contestó (tomando una ingeniosa frase de Humberto Eco) “De izquierda a derecha”.El “periodista” retrucó inquisitivo: “Muy divertido señor Vargas Llosa, pero usted sabe que la pregunta es más seria, más profunda”. El novelista dijo, entonces, que pondría sobre la mesa lo que estaba aconteciendo con su próxima novela “El sueño del celta” que trataba sobre Roger Casement, un irlandés que fue cónsul de Inglaterra en el Congo y denunció valientemente todas las barbaridades que cometían los belgas en este país africano. Casement tenía gran ascendiente en el mundo por su implacable lucha por los derechos de los más débiles por lo que le pidieron que investigara, igualmente, lo que pasaba con los caucheros de esta parte de mundo (Brasil, Perú) y por esta razón estuvo en Iquitos e hizo un detallado informe de las atrocidades que también se cometieron en nuestra amazonía.

En un inicio Roger Casement había sido partidario de la colonización incluyendo la de su país. Pensaba que ésta era de veras positiva para la civilización. Pero al palpar “in situ” la tragedia del pueblo congolés en manos de los belgas cambia secreta y radicalmente de opinión. En plena Primera Guerra Mundial es sorprendido llevando un arsenal en un submarino alemán para armar a los nacionalistas irlandeses y es condenado a la horca, la intelectualidad aboga por su vida, entonces se publican unos diarios totalmente “pestilentes” (Vargas Llosa dixit) que incluían pedofilia, aparentemente escritos por este hombre, hasta hacía muy poco, admirado y reconocido en el mundo por su tenaz defensa de los derechos humanos y de la causas justas. Varias personalidades retiran sus firmas de los manifiestos que pedían clemencia. La controversia sobre el origen de este “diario” persiste hasta nuestros días.

Dijo Vargas Llosa que una novela comienza, en él, como una idea, una anécdota, un suceso en su vida que va ganando espacio poco a poco por razones misteriosas ; por ejemplo a Roger Casement lo encontró en una de sus lecturas sobre la biografía de Joseph Conrad; pero al contrario de lo que hace en un artículo periodístico en donde desarrolla una sola idea, durante la gestación de la novela permite y hasta estimula que crezcan y fructifiquen varias ideas; dijo también que al iniciar la escritura de una novela traza ciertos grandes derroteros de sus personajes que les permiten ver donde se entrecruzarán sus vidas, donde terminaran; pero que lo más estimulante de su escritura viene después, cuando “llena” estos espacios y los hace investigado y creando: por ejemplo ha viajado al Congo, ha ido a Irlanda etc etc.

No obstante tener la novela como base un personaje histórico, y haberse, el escritor, documentado concienzudamente, la verdad literaria es distinta que la verdad histórica y una buena novela es más buena cuando más se aleja de la verdad histórica; porque la verdad histórica, es decir la realidad, es caótica y la novela debe tener un orden, hay que otorgarle coherencia, hay que hacerla creíble. “Déme un ejemplo concreto”, pidió “el periodista”. “La guerra y la paz”- dijo Vargas Llosa- “¿Lo ha leído?”. Interrogó el escritor al imaginario periodista. “No” respondió el “periodista”. “Entonces póngase a leerla inmediatamente por que su pobreza literaria es escalofriante”- dijo Vargas Llosa. Todos nos reímos. Quedó en el misterio cuántos de los allí presentes nos sentimos aludidos. Yo no voy a decir mi situación. Otro ejemplo es El Quijote, dijo, “técnicamente es imposible que un hombre pelee como peleaba el Hidalgo con los molinos de viento. ¿Lo ha leído?”. “Sí” dijo “el periodista”.

Antes había remarcado que las atrocidades que cometieron los belgas con el pueblo congolés fueron tan terribles que resultaba muy difícil hacerlas literarias, es decir creíbles. Uno de los grandes genocidas del planeta que ha “pasado piola” magistralmente (la jerga es mía) es el Rey Leopoldo II. Se calcula que después que este monarca recibiera el Congo como un regalo otorgado sin ningún derecho por 14 países, 10’000,000 de seres humanos han debido morir víctimas de las tortura, crímenes y avaricia de los caucheros belgas.

Antes de terminar, dijo el célebre creador de Zavalita a modo de confesión, que al jurado al que más temía cuando disertaba era a los bostezos de la gente y a su mujer. Ellos le indicaban cuando era hora de terminar. Aprovechó para alertarnos sobre los riesgos de una información muy abundante en el desarrollo de una novela. “Hay que saber cuándo parar. Es el riesgo de mi personaje, Roger Casement, que es una suerte de cajas chinas”, refirió. Creo que no hubo bostezos. No sé si estaría entre el público doña Patricia Vargas Llosa. No la vi. En lo que a mí respecta había soportado de buena gana el frío huanchaquero. Me quedó absolutamente claro que una es la verdad histórica y otra la “verdad literaria”. La historia del novelista traza su propio camino y tiene sus propias exigencias y no debemos desconocer esta obviedad que los grandes escritores nos hacen olvidar frecuentemente: La buena novela siempre es una mentira.

Trujillo, 24 de enero del 2009